LA MARINA BAIXA

La Marina Baixa viene
delimitada físicamente por las comarcas de l'Alcoià y la Marina Alta al norte
por medio de las sierras de Serrella (1.361m.), del Carrascal (973 m.), del
Ferrer, de Bernia y de Oltá, ya en el litoral. Algo más al sur separando el
valle de Guadalest del llano litoral se encuentra la Sierra de Aitana (1.558 m.)
que se prolonga hacia la costa por el pico del Puig Campana.
Por el oeste las sierras de la Grana y
de Cabezón de Oro cierran sus limites hacia l'Alacant;, quedando circundada por
el mar Mediterráneo en el resto de su entorno físico.
La Marina Baixa, presenta una clara
disociación de los aspectos físicos entre un interior montañoso y un sector
litoral donde abundan más las zonas llanas.
Al respecto se pueden afirmar que, la
comarca encierra dos realidades geográficas con una entidad diferenciada
claramente por el medio físico. Aspecto este que como vamos seguidamente a
analizar se presenta de forma muy acusada. Por una parte lo que en su acepción
estricta constituye la Marina que prolongaría el litoral de nuestra comarca por
el norte hasta Jávea. Por otra, hacia el interior se levanta un quebrando
traspiés formado por las estibaciones orientales y meridionales de la serranía
alcoyana, de las que la Marina Baixa abarca el Valle de Guadalest, inserto, por
la parte septentrional por la Sierra de Serrella y, en la parte meridional por
Aitana; y el valle del Alto Algar entre las sierras de Carrascal y Ferrer,
acogiendo las poblaciones de Tárbena y Bolulla.
Desde el interior descienden en rápido
curso avenidas y un acentuado estiaje que deja seco el lecho del río durante
muchos meses del año.
Destacan el Sella y el Amadodo que se
unen en el embalse denominado con el nombre de este último, y descendiendo hasta
entrar en el mar en Villajoyosa. De la misma forma el Guadalest y el Algar
confluyen antes de su desembocadura en Altea. La acentuada pendiente de las
escorrentías promueve una intensa acción erosiva que ha llevado a los ríos
existentes a cincelar el relieve comarcal formando las típicas hoces
mediterráneas.
Es de destacar, no obstante, la falta de
recursos hidráulicos de la comarca, que aún contando con que se regula el
régimen fluvial de los ríos existentes mediante diversos pantanos (ReDeu,
Amadodo y Guadalest), el agua recogida resulta a todas luces insuficiente para
las necesidades actuales de la comarca.
Este problema se ve agravado por el
asedio de un clima suave, muy seco, con vientos procedentes del Norte de África
(el siroco) que acrecienta extraordinariamente la falta de humedad de las
tierras. Además la Marina Baixa se inserta especialmente en una zona donde el
índice de pluviosidad de la región es más bajo, con unas precipitaciones anuales
medias muy escasas debido a que la comarca solamente se beneficia de las
esporádicas borrascas de Gibraltar, mientras que la Baja Balear y las borrascas
atlánticas por lo general no le llegan a afectar.
El paisaje de la comarca
consecuentemente con lo expuesto recoge la dualidad orográfica existente; en el
interior las alineaciones montañosas forman un conjunto arqueado de sierras
calizas, de estructura imbricada con hondos tajos y barrancos determinados por
la intensa erosión de los ríos. La línea litoral ofrece acentuados contrastes
entre las amplias playas y las zonas de ásperos cantiles y pequeñas calas
formadas por las alineaciones montañosas del interior que se prolongan hasta la
costa. Estas costas escarpadas altas son lo más característico de la Marina Baixa.
De Norte a Sur destacan los acantilados de Ifach que al igual que Gibraltar
muestra una gigantesca cuña abrupta por todos los lados, con una altura de 328
metros, el cabo de Toix, prolongación de la sierra de Bernia, la cual acaba en
una curiosa cala estructural (Gaspaparet), la punta del Mascarat que añade una
complicada y articulada costa con diversas calas y la desembocadura del encajado
barranco Salat por último destaca la sierra Helada entre Punta Bombarda y Punta
de la Escaleta separando las amplias playas de Altea y Benidorm. Las costas de
escarpado medio se concentran especialmente en el tramo situado entre Benidorm y
Villajoyosa.
En cuanto a las playas de arena merecen
destacarse las de las inmediaciones de Ifach y las de Benidorm, esta última
totalmente arenosa a lo largo de 3 Km., incluso con algunas dunas. Las siete
millas de playa del municipio de Villajoyosa son en cambio casi íntegramente de
cantos rodadas con la excepción de una pequeña cala arenosa. Por último cabe
señalar que la llanura litoral penetra algo hacia el interior remontando los
cauces del Algar y Guadalest y del río Anocharo en las faldas del Puig Campana.